lunes, 31 de diciembre de 2007

El cascanueces de Hillary


Washington

Por 24,95 dólares innumerables estadounidenses cenarán esta Nochevieja con Hillary Clinton junto al pobre que todas las Navidades sientan en su mesa. De aperitivo, nuez moscada. De primer plato, zarzuela de mariscos. De segundo, bogavante. Y de postre, nueces «mosqueadas» (la primera, de apellido Bush), y algo de queso. La que fuera primera dama, y de todo menos becaria, en la Casa Blanca en tiempos de Bill Clinton se ha convertido ahora en un arma de destrucción masiva: frutos secos, caparazones, vainas, caracoles, conchas, langostas, cangrejos...


Hillary hace migas cualquier lobo de mar que toca con sus implacables músculos de hierro. Se trata del «nutcracker Hillary», un instrumento diabólico, a modo de tenaza, que es letal para toda superficie dura. El «Cascanueces Hillary» arrasa como el fetiche más solicitado estas Navidades, desde Tiffanys a Sunset Boulevard, de Miami a Nueva Inglaterra. Es tiempo de crujir, y para facilitar la acción de gracia se regalan tres nueces al comprar el destripaterrones juguetón.

No hay comentarios.: