Valencia, 02/03/2007
El primer encuentro fue en la universidad (días de vino, mucho vino y rosas), luego en una redacción (menos vino y alguna rosa ocasional) y ahora en una etapa de transición, pero ¿hacia adónde?
La vida profesional de un periodista se parece mucho a la de una modelo de pasarela. Al inicio de tu carrera tienes que ponerte el vestidito que quien te paga te ha elegido, te guste o no. Y si tienes iniciativa, algo de ambición y algo de vergüenza profesional lo tratas de hacer lo mejor posible a la espera de tener una oportunidad de decidir lo que hacer con tu trabajo.
Al igual que pasa con las modelos la edad no perdona y te pone entre la espada y la pared. Algunos no dudan en trepar, con maravillosas cualidades innatas para ello, y consiguen aferrarse a tertulias radiofónicas, televisivas, o un púlpito desde el que iluminar a gritos a todos los descarriados que se te pongan por delante (Benditos sean RTVV y Santa Estoy-en-Nómina Bendita).
Pero cuando has nacido albóndiga y tus escrúpulos te impiden medrar y dar las gracias por ser sodomizado o incluso preguntarle a tu jefe cómo es posible que un ser humano tenga tantas y tan geniales ideas? Sólo te queda alguna cena ocasional con otros albóndigas.
Te sigues sorprendiendo de la exagerada (e innecesaria vista la programación) nómina de periodistas deportivos en Canal Nou, lo corta que es la vida de los programas y lo cortos que son los responsables de programación a la hora de confiar en la producción propia, el empeño de los medios de comunicación madrileños por evangelizar a la periferia con sus dosis regular de religión madridista y el espectáculo de los ayatollahs del fútbol (véase El Rondo y el Sport Center de laSexta) o te sorprendes de que a pesar de la evidente falta de calidad de vida (muchas horas y poco salario) siguen saliendo cada año cientos de jóvenes periodistas que se empiezan a dar cuenta de en donde se han metido…
Al final de la cena y tras alguna copa ocasional llegas a la misma conclusión. Sí, esto es así, ¿pero a quién le importa?
Dr. Witxo

2 comentarios:
Quiero reivindicar la influencia de Chiva, " Els Estornells" y lso bastoncitos de las orejas en al fiolosofía albóndiga.Y que se ponga fin a la infiltración de los pseudo albóndigas, Atuénticos purés de patatas que intentan soliviantarnos con su actitud totalmente exógena y andróagena.
Viva lso chiveros, el Monchi, Wilfred, Poyatos, la cutre liga, las libretas amarillas inacabables, el fbi, el Ferencvaros, Copeiro del Villar,el Chigal, Inserto ensamble, las galeradas y sobre todo els estornells.
Se les añora, su amigo del Sur
Boticari
No por dios! Ya había olvidado lo del bastoncillo sangriento tras una década visitando a los mejores psiquiatras... Pero en fin si hace falta que lo empanemos lo empanamos y pin, pan, pin, pan.
Cómo estan sus niños? Yo estoy poer adoptar una niña brasileña jugadora de voley play (sub-18), o algo así...
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