
Londres, 16/03/2007
La imaginación de la policía británica para intentar luchar contra el crimen parece no tener límites. La última gran idea del Home Office es la construcción de calabozos en las calles comerciales y los grandes centros comerciales. Es lo que la prensa ya ha bautizado como cárceles Tesco, provocando la ira de la principal cadena de supermercados del país. La iniciativa pretende la retención de sospechosos para tomarles huellas y muestras de ADN
Los británicos siguen vanagloriándose de no tener carné de identidad, aunque ya está en marcha la ley para implantarlo de forma paulatina y sólo obligatoria para los extranjeros que pretendan residir más de seis meses en el país y para los británicos que quieran tener un pasaporte. La ausencia de DNI tiene, entre otras, la consecuencia de que la policía no tiene más remedio que llevar a comisaría a los presuntos delincuentes que no quieren identificarse voluntariamente. Eso significa que los oficiales pierden mucho tiempo yendo a comisaría con los sospechosos y dedicados a tareas burocráticas.

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