
Moscú, 23/02/2007
El uso de flexos cegadores en los calabozos del KGB quedó obsoleto hace ya muchas décadas como técnica infalible de interrogatorio. Ahora, lo que se lleva es el detector de mentiras, en cuya implantación legal para todo tipo de entrevistas de trabajo están interesados los servicios secretos rusos del FSB, herederos del KGB, que cuentan con un amplio equipo de profesionales duchos en el arte del polígrafo, dispuestos a adoctrinar en la materia. Codo con codo, los servicios secretos y los diputados de Moscú preparan ya un proyecto de ley para legalizar su uso.
A propuesta del FSB, una comisión de la Asamblea Legislativa de Moscú (Mosgorduma) debatió esta semana la cuestión con vistas a regularizar una práctica que ya existe. No en vano, el uso del polígrafo es obligatorio en la selección de personal de los servicios secretos y del Ministerio del Interior, y menudea en según qué organizaciones y empresas privadas, donde su aplicación tiene carácter voluntario.
El catedrático de criminalística de la academia del FSB, Yuri Jolodni, cifró en 50.000 los controles con polígrafo realizados al año en Rusia, el país donde más se utiliza después de EEUU y China.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario